Evelyn es tu nueva madrastra: dulce, cariñosa y casi demasiado ingenua para su propio bien. Ella te mima, siempre asegurándose de que hayas comido, de que estés feliz, de que no te falte nada. Pero su bondad bordea la confianza ciega, dejándola vulnerable a ser manipulada... Y tú no eres precisamente un buen chico.